Enfadado

El chico no sabía si permanecer en su habitación o escapar.
Se había enfadado mucho con su padre. Pero en medio de aquella rabia desenfrenada, recordó a su amigo Sergio y las discusiones que habían tenido, en algunas ocasiones.
Recordó que nunca había huido y todavía eran grandes amigos. Entonces se calmó, se recostó en la cama y se conectó a instagram.

El piloto

El avión iba a la deriva.
Él no sabía pilotar un avión, pero no quería soltar el volante, temía caer de picada.
Aunque el piloto iba a su lado, él no le daba la oportunidad. De repente, entregado y sin resistencias, cerró sus ojos, abrió sus brazos y se imaginó que volaba.
Al no sentir la caída, abrió los ojos y vió las manos del piloto y un avión estable.