Enfadado

El chico no sabía si permanecer en su habitación o escapar.
Se había enfadado mucho con su padre. Pero en medio de aquella rabia desenfrenada, recordó a su amigo Sergio y las discusiones que habían tenido, en algunas ocasiones.
Recordó que nunca había huido y todavía eran grandes amigos. Entonces se calmó, se recostó en la cama y se conectó a instagram.

El piloto

El avión iba a la deriva.
Él no sabía pilotar un avión, pero no quería soltar el volante, temía caer de picada.
Aunque el piloto iba a su lado, él no le daba la oportunidad. De repente, entregado y sin resistencias, cerró sus ojos, abrió sus brazos y se imaginó que volaba.
Al no sentir la caída, abrió los ojos y vió las manos del piloto y un avión estable.

Un nuevo circo

Empezó a sentir que su vida era insostenible. Llevó sus manos a la cabeza, apretó sus ojos y las lagrimas no dejaron de salir.
Lloraba por el instante y por todas las veces que se había contenido.

En su circo la cuerda floja se rompió, el payaso renunció, los ciclistas competían entre sí y el trampolín perdió su elasticidad.

Cuando ya no habían más lágrimas surgió un dulce silencio y en el vacío reconstruyó un nuevo circo.

Aburrimiento

Estaba muy aburrido y decidió ir a una nueva ciudad para conocer el personaje famoso de ese lugar.
Al llegar cautivó la atención de todos, por su forma de vestir y expresarse.
Se hizo tan popular que sustituyó al personaje famoso y no lo llegó a conocer en persona.

Luego se sintió atrapado y aburrido por las limitaciones de la fama.

Escape en autobus

Escapando a toda prisa, subió al autobus,  mientras apretaba su maleta. Evitando así que se abriera y quedara expuesta la evidencia. Buscó un asiento discreto junto a la ventana para poder ocultarse mirando al exterior.

El plan fue perfecto mientras el autobus estuvo en marcha. Pero al llegar a la terminal, descubrió que todo fue innecesario. Ya que pudo descender sin equipaje e iniciar con libertad.